A la luz del día todo parecía post guerra.
Al día siguiente cuando Alicia despertó y vio donde estaba, de alguna manera le parecía como un mal sueño, una realidad que no podía terminar de entender.
Se sentía somnolienta por los medicamentos, pesada en su interior aún con su frágil cuerpo. Lo que no sabía era quién estaba por ingresar en su mismo cuarto.
Al ser cubículos cada uno tenía 8 camas. La cama a su izquierda estaba vacía.
Mientras procesaba y se preguntaba cómo había llegado ahí, observaba a las demás pacientes, todas mujeres de diferentes edades, se preguntaba porque ellas estaban ahí también.
Tantas preguntas sin respuestas. Que solo con el tiempo iría descubriendo poco a poco.
Llevaron el desayuno y pensó en comer, la comida no era la mejor pero sabía que había cosas peores afuera.
En ese momento Alicia sintió algo extraño pero a la vez bueno, se sintió más tranquila ahí que afuera, de alguna manera se sentía como un refugio. A pesar de que no conocía a nadie, se sentía rodeada de extraños y se sentía perdida por dentro, estaba segura de algo, en casi un año no había sentido eso y de cierta forma en ese momento todo cambió.
Deja un comentario