Al empezar todo el trámite para su hospitalización sus padres cedieron el control al hospital, ya que ella era menor de edad, lo cual les daba a los médicos la capacidad para decidir lo mejor para ella. Lo que en realidad fue lo mejor que se podía hacer y era necesario.
Ali no puso ningún tipo de resistencia en ningún momento, porque después de todo en el fondo sentía una carga muy pesada en el pecho como para hacerlo, poco a poco se fue quedando dormida con el medicamento administrado, algo que en mucho tiempo no hacía, dormir.
Sobre todo estar tranquila y en paz.
La madrugada parecía pasar lentamente aunque no lo suficiente. Pronto llegaría el día y Ali podría ver todo tal como era en el hospital.
Alice estaba suspendida en un sueño artificial pensó que sería muy bueno poder sentir siempre esa tranquilidad. Ya que por dentro todo era demasiado oscuro e inseguro.
También sentía eso con respecto a su entorno, todo era extremadamente denso y sin un motivo para continuar.
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